martes, 28 de julio de 2020

Hugo Luza: Ciencia/Arte Inka

El estudio emprendido con el título Espiritualidad SIN Religión, abre un intersticio para reflexionar, en principio, sobre la tierra como materia origen del planeta, preciado don que el Creador del Universo nos donó a los seres vivientes, para explotar sus recursos naturales con tolerancia, de esa manera brinde frutos abundantes para la alimentación, pero también, da el talento al hacer herramientas necesarias y los procesos de producción. El maestro Hugo Luza es un conocedor de esta dinámica que parte del entorno, y legado de la civilización Inca. Su formación académica es la Físico-matemática, y actualmente acuerpa el Consejo de Investigadores de la Escuela de Físico Matemática, Universidad Nacional San Antonio, Cusco, Perú.


Complejo de Maras Moray. Foto cortesía de Hugo Luza.


La tierra en el arte actual

En las manifestaciones artísticas del ayer, la tierra era el paisaje, se pintaba manifestando sus más variados matices expresivos y estilísticos. En el arte actual, la obra surge en la interacción del artista con dicha materia origen, de manera que, desde este enfoque, toda aquella ingeniería agrícola andina en el oriente peruano, se le puede considerar “Land Art”. Prueba de esta aseveración la encontramos en Maras Moray, en las terrazas agrícolas abundantes en el Valle Sagrado, ingeniería autóctona alimentaria. La Pachamama (la naturaleza) nos da la tierra, pero a la vez la sabiduría para idear las herramientas y encontrar los procesos necesarios para sacarle frutos al planeta.


Complejo de Maras Moray. Foto cortesía de Hugo Luza.


Valle Sagrado Inca

Para este acercamiento con Hugo Luza, desde su comunidad en el Valle Sagrado de los Incas, tengo una seguidilla de interrogantes para esculcar su visión de esa naturaleza que se comporta como “diosa dadora”, la cual, y como dije, da tierra pero también talento para conformar su cultura agraria, manifiesta en sus modos de vida cotidiana. ¿Cuál es su reflexión al respecto? ¿Es el complejo de Maras Moray un ejemplo vivo de esta donación sagrada para con los habitantes de aquella gran civilización Inca? ¿Qué dimensión alcanza el vocablo “sagrado”, o “espiritual”, comprendido en ese entorno de actividad e inteligencia para explotar con tolerancia los dones de la naturaleza? ¿Cómo o de qué manera llegaron los Incas a idear y edificar esas estructuras geométricas, geodésicas, toroidales, armónicas, que se aprecian en el singular complejo de Maras Moray?


Quiero enfatizar -comenta Luza-, acerca de las energías que fluyen en esas terrazas o círculos concéntricos con paredes de piedra, que son proporcionales al flujo energético toroidal, el cual gira en cada zona, o como se dijo, terraza del complejo. Las piedras transfieren la potencia térmica hacia la masa de fuerzas toroidales, que alcanzan una frecuencia según el nivel energético transferido por tales piedras.


Complejo de Maras Moray. Foto cortesía de Hugo Luza.


Encuentra sentido en las ecuaciones diferenciales de LAGRANGE, que podríamos tomar de la diferencia integral de una temperatura A, a una temperatura B, por la diferencial de la temperatura y velocidad del fluido o ente potenciador, respectivamente en el área comprendida entre una altitud A, a una Altitud B.  Estamos hablando, por lo tanto, de diversas variables o factores de la teoría toroidal.


Ilustra el aura humana en relación a las terrazas anulares. 
Foto cortesía de Hugo Luza.


Referente a lo sagrado

Si amas las riquezas, si amas hacer dinero, a lo sumo llegarás a la puerta de un banco. Pero si amas la vida, si te amas a tí mismo, serás consciente de ser parte de este universo, y una parte de ti, se proyecta a todo tu alrededor. El asunto es vibrar en esas frecuencias, dentro de un marco de orden, respeto, y amor incondicional hacia la vida. Esto es un discurso de lo sagrado. Esa matemática que deriva de las estructuras armónicas encontradas en Moray, es sagrada. Eso, lo sabían nuestros ancestros.


Complejo de Maras Moray. Foto cortesía de Hugo Luza.


¿Cual es mi reflexión al respecto, en la visión de que la naturaleza se comporta como una diosa dadora? Todo es energía, todo tiene vida. Aquella piedra que está lejos de mi, que la veo, tiene vida. Desprende un haz de luz fotónico, que mis ojos perciben, desprende una energía y esa fuerza la puedo captar mediante mis ojos y proceso de visión, igual que aquel papel que está sobre la mesa, desprende otro haz fotónico con diferente frecuencia. Y así puedo percibir diversos colores, diversos objetos con mis ojos porque desprenden energía, proyectan una vibración. Es un talento o don que nos fue donado.


Ilustra las estructuras toroidales. Foto cortesía de Hugo Luza.


Maras Moray

Es un complejo localizado en la comunidad de Maras, en la zona de Chinchero, a unos cincuenta kilómetros al oriente de la ciudad de Cuzco. 

Si entendemos que la potencia calorífica acumulada en las terrazas de Moray, por el anillo de piedras, es totalmente proporcional a la energía calórica que fluye en la masa toroidal, estamos hablando entonces de una fuente de poder cuántica. Otra cualidad fundamental, está en el diámetro de los anillos, que es proporcional a las temperaturas que fluyen en cada una de estas terrazas. 

Si el área de la pared de piedra emana cierta temperatura, para que ese fluido circule y mantenga la temperatura, requiere la misma dinámica en el siguiente anillo, pero que sea proporcionalmente más grande, y así sucesivamente, el diámetro va a ampliarse. 

 

Los ancestros Incas lo hicieron circular, para que la masa aérea energética fluya alrededor y lo haga de manera horaria. Entonces hablamos de mecánica cuántica, que es la transferencia de temperatura. En el caso de Moray, representa la transferencia térmica por parte de la pared de piedra, hacia el fluido toroidal que rota en cada terraza.


Ilustra el toroide. Foto cortesía de Hugo Luza.

Entendemos que las ondas son senoidales y cosenoidales, estas se comportan como sogas, como hebras que están dando vueltas constantemente debido a los vientos. Para que no haya disminución energética, se hicieron anulares, de lo cual se deduce que los abuelos conocían la estructura geométrica modular anular y radial de la circunferencia. Las gradas en las paredes son direccionadores, para que dichas fuerzas senoidales y cosenoidales fluyan de esa manera, dentro de un orden que mantenga las temperaturas respectivas en cada terraza. Decimos que es fuerza cuántica, en tanto podemos apreciar que en cada anillo se cumplen, tal y como ya se afirmó, las ecuaciones diferenciales de LAGRANGE. 

 

Abundante producción hortícola

Es hasta hace unos cien años que conocemos estas ecuaciones, y la matemática newtoniana útil para construir centrales termonucleares, pero aquí, mis ancestros, ya lo conocían, cumple toda esa matemática por lo que podemos deducir que Moray, en consecuencia, es un reactor de energía ilimitada. Es un reactor de energía toroidal.


La fruta ilustra la modularidad de la esfera y cercana de los tiroides. 
Foto cortesía de Hugo Luza.

 

Es maravillo que los abuelos nos heredaron esta ciencia y tecnología, que en Moray, más de ciento cincuenta y seis tipos de plantas habían sido domesticadas para la alimentación del planeta tierra. Ahí se generó más de tres mil variedades de papas, diversas variedades de maíces, colores, sabores texturas, …achiucas, chivichuas …, tomates andinos, que pueden cosecharse en cualquier altitud. Ahí se domesticaron plantas porque ellos podían tener diferentes frecuencias de variedad, en los pisos ecológicos del complejo, o lo que bien se podría llamar laboratorio de producción de alimentos.


Las espirales logarítmicas abundan en la naturaleza. 
Foto cortesía de Hugo Luza.

 

Sabiduría ancestral 

Los Incas eran hombres sabios, recién ahora los entendemos. Ellos conocían acerca de las energías y toda esta ingeniería. Lamentablemente se ha perdido porque el hombre que vino del otro lado del mar, impuso su forma de pensar, sus creencias, y destruyó todo aquello tan sabio y ancestral. Es sabido, y es la visión suya, que la religión restringe la mentalidad humana.

 

Si el ser humano empieza a observar la naturaleza, con todo ese respeto y amor, va a llegar a integrarse con ella. Aquello es sagrado en tanto es hecho para hacer el bien. Pienso que esto ha acontecido con la cultura preincaica, que se integraron en armonía con la naturaleza. Ellos sabían de frecuencias y vibraciones. 


La espiral simboliza a la Pachamama. 
Foto cortesía de Hugo Luza.

 

Lo observamos en Moray -y esto me complace pues ya tenemos más de cinco años de investigar este sitio y aún no hemos terminado-, de los toroides en ese lugar, pues en cada terraza se genera diferente temperatura, hay un grado de diferencias, se conforma un toroide en cada terraza. El diámetro de cada una de esas estructuras armónicas naturales, es proporcional a la altura de la pared de piedra. La potencia calorífica acumulada por dichas piedras, es proporcional a la energía que fluye en toda la estructura emanadora de poder energético, y por ello aprecio que estamos hablando de Mecánica Cuántica.

 

La ciencia de Moray y su entorno

Entonces, cada estructura toroidal tiene un nivel energético y una frecuencia, además de una temperatura diferente en cada terraza. Si observamos las tomas de viento que provienen de la selva amazónica, las cuales cruzan la cordillera de los Andes orientales, y los vientos helados son captados por una hendidura, para ser direccionados hacia esas curvaturas, y esos deflectores de viento se acomodan a su formas morfológicas y topológicas que en principio son ecuaciones logarítmicas. 

 

La primera de la base es igual a F de x a la 2x, la segunda función es f de x igual al logaritmo natural, factor de x más uno, es un logaritmo refractario. Todas esas curvaturas son logarítmicas refractarias, pues la naturaleza en toda su magnitud, está hecha de estos mismos esquemas matemáticos. Las células están constituidas por la mitad de la mitad, y la mitad de esas mitad, etc. 

Incluso, se aprecia en la resistencia de un árbol al viento, su grado de resistencia a pandearse, es porque su curvatura es totalmente logarítmica, pues en cada punto de ese logaritmo, es exponencial a la resistencia o impacto del viento. Si las plantas tuviesen la curvatura redonda, o tal vez parabólica, se rompería, no resistiría.

 

Entonces las curvaturas que nuestros abuelos trazaron en las montañas, y en particular en las terrazas, observan este carácter logarítmico. Por eso se explica que desafían al viento, además de acumular fuerza energética. Esta matemática es necesaria para comprender la naturaleza de toda esta armonía que ahora llamamos sagrada.


Complejo de OLLANTAYTAMBO, donde se perfila la llama.
Foto cortesía de Hugo Luza.


Visión del Universo

Si entendemos que el universo es un gran toroide, la vía láctea también lo es. Las fuerzas de nuestro planeta también lo son, el universo, la tierra, el ser humano tienen vida porque su aura es toroidal. Pero es hasta estos tiempos que estamos entendiendo esta armonía natural. Las frutas son toroidales. La flor, una mandarina, la manzana, son toroides. Tienen vida, cada una con diferentes frecuencias y niveles de vibraciones energéticas. La mas pequeña estructura de este carácter que se conoce es un glóbulo rojo, ente electrizado que lleva la potencia a diferentes partes del cuerpo. Cuando un ser humano es concebido dentro del útero materno, empieza a generarse un aura toroidal, remolino que remarca la cabeza.


Las espirales áureas y rectángulos áureos, 
Foto cortesía de Hugo Luza.


Y si vamos a entrar en el entendimiento de la energía de la madre tierra, y que por ello nuestros ancestros Incas representaron a la Pachamama con una espiral, es porque es dadora de vida infinita. La espiral representa la energía toroidal vista en planta, desde arriba. De todos es conocido que la espiral logarítmica aurea estirada, representa la curva del ADN, origen de la vida, como se puede apreciar en una de las imágenes compartidas, de la representación de los Cuadrados Rotatorios de Hambrige donde se inserta esa curva áurea.


Copa ceremonial Inca. Foto cortesía de Hugo Luza.

 

El “keokero”, vaso o copa ceremonial Inca, que tiene la forma de un reactor atómico para producir electricidad, es el centro de este modelo de poder, y eso se sabia desde hace más de diez mil años.

        

Los Incas y el universo

Referente a las edificaciones, en “SACSAYHUAMAN”, complejo arqueológico ubicado sobre la ciudad de Cuzco, las puertas de la ciudad se encuentran alineadas con las constelaciones. Uno de los portones apunta a la constelación de Orión, otros están apuntando hacia la Cruz del Sur, la ciudad misma está orientada con las estrellas. 


 Granito rosa en el altar de los hijos del Sol en Ollantaytambo, 
corresponde a un rectángulo de oro. Foto cortesía de Hugo Luza.

Los Incas plasmaron esos constructos observando el universo. La Vía Láctea en el quechua es el “Chaskamayu”. El Willkamayu es el río sagrado que recorre todo el Valle Sagrado de los Incas, está alineado a los 254 grados, y se alinean con el 00, del 22 de noviembre al 22 de febrero. 

 

La energía cósmica que recibe el Valle Sagrado es alta, por eso es que tenemos el maíz más grande del mundo, los productos son muy cargados de sabor, pues la potencia cósmica es muy fuerte. Eso lo sabían los incas. El “Land Art” comentado que aprecias en el paisaje del valle, lo hacían interpretando esas energías del universo.


Complejo de Pisaq. Foto cortesía de Hugo Luza.

La constelación de la llama es Ollantaytambo. La constelación del cóndor es Machu picchu. La constelación de la perdiz es Pisaq. La constelación del puma es Cusco, Yanahuara es el Sapo, ellos estaban redoblando el universo acá en este valle. La cultura más antigua conocida era la de Tiahuanaco, con más de 10 mil años de antigüedad, de conocimientos, y la Inca han sido la confederación de culturas preincas, que seleccionaron lo mejor de lo mejor, para transmitir estos conocimientos. 


 

A manera de conclusión

El maestro Luza (WASKAR Q'ENTE nombre andino) es un potenciador o toroide de su propia cultura, además de físico-matemático es un artista, creando grabados de suma presencia y escarbados en el cuero, material natural donde recrea narrativas e imaginarios simbólicos del sitio que lo vio nacer y crecer.  


Terrazas de Pizzas donde da inicio El Valle Sagrado de los Incas. 
Foto cortesía de Hugo Luza.

 

Lo conocí en 2018, cuando explicaba a un grupo visitante a Maras Moray, acerca de aquella impresionante estructura, y como es costumbre en mi, yo apreciaba la luminosidad que se proyectaba desde su cuerpo. 

 

De la teoría del diseño aprendí de la estructura modular radial y modular anular del círculo, y de la esfera solo conocía la modularidad de sus gajos, que son una modularidad geodésica. Pero en esos momentos me quedo además la referencia a sus ancestros, los Incas, que eran muy selectivos, tomaban a los niños más inteligentes de cada comunidad, y los educaban con lo mejor de sus conocimientos. De manera que lo considero a él, como a uno de esos chicos fogosos, pero que su mente es un potenciador de aquella gran cultura.

 

 

 

 

 

viernes, 24 de julio de 2020

Stephanie Williams: Reflexionar sobre la materia origen

Stephanie Williams: Reflexionar sobre la materia origen. Foto cortesía de la artista. 


Como ejercicio transdisciplinario entre distintos matices y expresiones del arte contemporáneo, he propuesto esta investigación en curso para observar un colectivo de artistas mesoamericanos identificados por trabajar con la tierra, material físico o simbólico de su práctica artística y con lo cual escarbar nuevos significados. 


En la primera entrevista publicada en el blog árbol dardo, el artista cubano radicado en México Carlos Aguilar, “Asecho de la sinapsis”, comento que para el la tierra es: Isla, territorio, situación geográfica e intereses geopolíticos, conquistas, colonización, exterminio edénico, procesos de aculturación y transculturación, cultivo, esclavitud, sometimiento y lucha por la liberación nacional, régimen totalitario, comunismo, experimentación social, procesos de migración… (  http://arboldardo.blogspot.com/2020/07/carlos-aguilar-asecho-de-la-sinapsis.html )


Para la nicaragüense Illimani de lo Andes:

La tierra es el vientre donde revienta el maíz, y nos permite usarlo para alimentarnos, y también como materia prima que nos ayuda a experimentar procesos artísticos. 

La creatividad parte desde ese primer encuentro cuando desde pequeñas observamos esas matas de maíz que crecían, eran cortadas, desgranadas, y luego por tradición como las abuelas hacían todo el proceso de nixquezarlo, hasta transformarlo en el alimento deseado. ( http://arboldardo.blogspot.com/2020/07/espiritualidad-sin-religion.html )


Para el costarricense Alessandro Valerio:

La dimensión funcional de la tierra es vital para desarrollar proyectos artísticos y si se considera la tierra dentro de su giro ontológico, es decir, dejar de pensarla como objeto y considerarla como un sujeto dador de vida. Pensando más allá de su objetualidad en una escultura o instalación, sino entendiendo este material como componente activo de todo el proceso creativo. La tierra me aporta desde ahí, desde su funcionalidad, cargada de pequeños ritos que hoy en día llamamos procesos técnicos. ( http://arboldardo.blogspot.com/2020/07/alessandro-valerio-tierra-como-materia.html )

 

En este trazo del tejido “descolonizador” que aúna al colectivo, y que lo prepara para un ensayo que será propuesta a la revista ESCENA de las Artes, resalta el trabajo de la también costarricense Stephanie Williams, quien desde sus visiones liminares se sirvieron del simbolismo de la tierra. El uso de la materia origen del planeta como memoria, le permitió recordar estratos histórico-políticos costarricenses, como las primeras edificaciones civiles y del Estado en las ciudades del país, que fueron construidas en adobe: lodo, piedra, y madera.


Stephanie Williams: “Basamentos (ilustres) estacionados”, 2014, instalación. 
Foto cortesía de la artista.

 

En 2014, Williams nos sorprendió con el segmento de un friso en la muestra Entre Concreto, curada por Inti Guerrero para TEORéTica. Construyó un modelo en tierra, como la materia irreductible y por ende ataviada de la identidad de la gran casa donde habitamos todos. Al respecto, en ese momento comenté: 

«sensiblemente repasar el significado de la poética pieza de Stephanie Williams (Costa Rica, 1987) hecha de tierra y pasto, modelada como un detalle del muro remanente de un edificio emblemático de nuestra San José, otro signo que se mueve por su calles y avenidas entre el asfalto o el concreto, y un tracto más de esta materia dura con que fue hecha. (Quirós 2014. Experimenta) ( https://www.experimenta.es/blog/luis-fernando-quiros/entre-concreto-hormas-urbanas-4540/ )

 

Otra de las propuestas suyas se refiere a la siguiente frase: «Y todavía afirma que aquella es tierra firme», con letras modeladas precisamente en tierra, instalación titulada Los cimientos también son fragmentos (2015), expuesta en Lado V en TEORéTica, curada por Jaime Izaguirre. Esta pieza la replicó en MAYINCA Tiestos de una Cultura (2015), curada por Rolando Castellón, montada en los antiguos calabozos del Cuartel de Bellavista, hoy Museo Nacional.


Stephanie Williams. “Cuadra 0”, 2016, instalación. Foto cortesía de la artista.


Tampoco pasan desapercibidas su participación en la X Bienal Centroamericana, con una instalación en la Casa del Comandante, antiguo cuartel de Bellavista, y su versión Cuadra Cero en el MADC -Salas II, III y IV-, cuando comente para la revista Wall Street International edición español: Williams nos hace sentir en el inmueble mismo del Palacio Nacional, donde otrora erguía el Pabellón y se firmaban los oficios que hoy son un estamento cívico, ante lo cual se advierte ese escozor de la memoria al mirar hacia aquellos elementos elevados en el espacio de la sala III del MADC, con pátina terrosa y musgos del tiempo, pero que también portan la idea de lo sacro y de altar. ( https://wsimag.com/es/arte/43641-stephanie-williams-cuadra-cero )


Stephanie Williams. “Cuadra 0”, MADC. 2017, instalación. 
Foto cortesía de la artista.


Agrega otro anclajes que interesa a esta investigación, la “Espiritualidad SIN Religion”, en tanto la tierra merece una consideración como materia de la madre naturaleza, en una percepción muy tolerante no solo con la misma natura sino con nuestras culturas originarias.


Dicen que no debemos mirar atrás, ni para tomar impulso, sin embargo, su obra existe en tanto es memoria de una memoria, con tierra como material, donde hundió la semilla que hoy germina en otras visiones, ya no de la materia origen sino de la Tierra como planeta: Hoy la vemos interesada en el estudio a los sistemas montañosos, a las aguas, que siguen siendo elementos de la gran casa de todos.

Este aspecto me motiva a preguntarle: ¿Por que dejo de utilizar en sus instalaciones, aquella pátina de lodo que nos recordaba el origen, lo sacro del suelo y subsuelo de la Tierra?

“Pues no lo he dejado, pienso que esos proyectos nunca terminan, por un lado, son abordajes que requieren apoyo de producción, pensar desde un lugar específico, son piezas efímeras pero que se pueden volver a construir. Por otro lado, mi práctica se ha trasladado, llevo algún tiempo realizando una serie de recorridos al espacio naturaleza, hago observación y una especie de peregrinaje, sigo viendo hacia la tierra”.


En sus instalaciones había algo mas que interés por el uso de la noble materia y del suelo patrio, había un concepto que esclarecer e identificar al espectador. ¿Cómo emergieron del pensamiento esos ecos que tenían que ver con la historia y memoria, pero también idiosincrasia del costarricense?

“Esas reflexiones vienen siempre de las formas de habitar el presente, inquietudes sobre las maneras de pensamiento, y, las acciones como reflejo de los procesos mediante los cuales se construyó la historia, trabajo con la ficción que de alguna u otra forma está implícita en esos procesos”. 

¿Por que abordó desde el patrimonio intangible, muebles, arquitectura, construcción civil y la ciudad? Y, muy importante, trató la memoria en documentos escritos o impresos que guardan el acontecer de la patria.


Stephanie Williams. “Cuadra 0”, MADC. 2017, instalación. 
Foto cortesía de la artista.


“Me interesaba el modelo de ciudad como un sistema de pensamiento, el ejercicio del poder a partir de la idealización de un espacio construido. En el caso de las edificaciones con las que trabajé, me interesaban asuntos de su localización, la visión de ciudad como ejercicio político, estos inmuebles eran reflejo de esas concepciones, incluso sus procesos de demolición. Con respecto a los archivos, sin bien es cierto, realicé una búsqueda grande en archivos nacionales, pero mi propuesta consistía en la ficción y el recurso histórico con respecto a la información, los documentos que estaban exhibidos, eran escritos, dibujados o intervenidos por mi, basados en las formas de escritura y contenido sobre los que yo había revisado inicialmente”. 


Volviendo a la materia origen del planeta, ¿cree que identifique cierta dosis de espiritualidad? ¿Cómo lo explica desde las teorías y sistema de ideas de su práctica artística?

“Si, me interesa muchísimo el tratado sobre la tierra desde lo ancestral y las diferentes formas de habitarla, me interesan las voces disidentes, las historias no oficiales.

Tomo partida de la idea de observar la tierra como vínculo con el devenir de nuevos desplazamientos. La tierra como espacio movedizo, la exploración de espacialidades en flujos permanente de cambios, en las cuales el tiempo está conectado con el entorno, cada tierra tiene signos de escritura, lenguajes que escriben los relatos de un lugar y de quienes lo habitan. Desde las culturas ancestrales la observación del lenguaje de la naturaleza proporcionó una herramienta para interpretar y habitar el mundo, así modificar los significados del espacio. 

Este sistema de pensamiento puede entenderse como un lugar de resiliencia y de regeneración ante situaciones de crisis. Funcionan como narrativas estratificadas, reflexiones sobre la tierra y sus formas de habitarla, cercana a una arqueología imaginada, métodos que, desde formas transitorias construyen otras narrativas”.


Stephanie Williams. Instalación en la muestra Lo escrito escrito esta, en TEORéTica
Foto cortesía de la artista.


Interesa destacar -y a manera de conclusión de este acercamiento al trabajo de una artista visual investigadora quien se plantea con mucho rigor no sólo la producción de pensamiento y la teoría, sino la realización de sus propuestas expositivas-, su aseveración: “un lugar de resiliencia y de regeneración ante situaciones de crisis”. 

 

Incide en asociar a esta crisis de la pandemia y que el arte requiere abrir espacios para la reflexión, para la contemplación del entorno y la cultura durante el reposo en este estado de confinamiento que vivimos. En una especie de manifiesto de la artista italiana Milena Rigolli, en otro de estos comentarios publicados en proceso por la revista FATAL: La Fatalísima, Milena manifestó: 

En el futuro, el arte reemplazará a las religiones.

El concepto de fe se colocará en su ubicación natural, la de un mundo en formación.

La ilusión de organizar una vida cómoda y segura rompe, somos simples huéspedes de las fuerzas y dinámicas de la naturaleza”. ( http://arboldardo.blogspot.com/2020/07/milena-rigolli-geometricartearte-actual.html )

 

 

 

 

 

 

 

 

martes, 21 de julio de 2020

Milena Rigolli: “Geometric/ARTE”



Milena Rigolli: “Geometric/ARTE” Foto cortesía de la artista

 

Arte y actualidad

“A toda accion corresponde una reaccion”. Tal y como distingue la tercera ley de Newton acerca del comportamiento de los cuerpos en la física mecánica, al apreciar la pintura de la italiana Milena Rigolli -arte en las instancias de la geometría-, provoca una reaccion en nuestros pensamientos, saberes y creencias, para que el peso de las vivencias cotidianas se reacomoden en nuestro interior, y emerja un sentido distinto, quizas metafórico, holistico, cuantico… de la espiritualidad.




Milena Rigolli: “Geometric/ARTE” Foto cortesía de la artista




Milena Rigolli: “Geometric/ARTE” Foto cortesía de la artista


 

Las redes sociales son un instrumento para valorar y estar al dia. Ayuda a repasar lo que se sabe en el ejercicio de la crítica y evaluación de lo encontrado en los perfiles de los artistas. Cada mañana constato aquello que dichos individuos creativos suben a la red, y sobre todo, para agregar (aggiornamento) a esta investigación, titulada: “Espiritualidad Sin Religion”. Significa avistar argumentos para profundizar, o por simpleza, desechar.




Milena Rigolli: “Geometric/ARTE” Foto cortesía de la artista


 

Interesan artistas con sensibilidades similares por lo material, en su mayoría la tierra como materia origen, pero además simbólico e imaginarios de pureza minimalista. De hecho, creamos este proyecto virtual Museo de Pobre y Trabajador, para alcanzar a masas poblacionales populares, que habitan, incluso, zonas en degrado urbano e incertidumbre social, para darles la oportunidad de conocer el arte del mundo. Democratizar la cultura, desmitificar el museo, y confrontar la oficialidad, en tanto las perspectivas de valor en la actualidad se advierten en la contracultura.




Milena Rigolli: “Geometric/ARTE” Foto cortesía de la artista


 

Arte de Milena Rigolli

Cuando encuentro uno de sus trabajos creativos, con tan distinta manera de ver el mundo y desde la visión de la geometría, la reaccion me retrotrae a una etapa muy importante de mi propia formación: La de estudiante de arte y diseño, en tanto en el seno de la academia se tiene aprecio por tales razonamientos entre pensamiento, pero también creo que se están perdiendo y urge recuperarlos, pues hoy con la computadora el ser humano cree que domina todo, sin embargo perdió la experticia. 




Milena Rigolli: “Geometric/ARTE” Foto cortesía de la artista


 

Ahí, en el taller del basic desing se da valor a la teoría, al dominio del lenguaje de las proporciones, la geometría creativa y espiritual de Paul Klee, la teoría del campo de Atilio Marcolli, la metáfora de la geometría sagrada, los graficos representacionales de Matila Ghyka, la Bauhaus, Josef Albers, Kandisnky, Johannes Itten, pero también, a la distancia y en mi caso personal, instaba a sentir confianza la certeza del lenguaje en el arte y arquitectura Maya, Mesoamérica, e Inca en América del Sur.




Milena Rigolli: “Geometric/ARTE” Foto cortesía de la artista


  

El de Milena Rigolli es una manifestación que aprecia lo fenomenológico, la topología, la gestalt, y la madre de la constatación matematica: Geometria. Tanto es cierto que tuvo como docente al maestro Attilio Marcoli. En una especie de manifiesto estético de su trabajo, publicado hace poco mas de una década, ella declara:

 

“La fe es la única garantía de mi trabajo.

A pesar de toda la tecnología disponible, el concepto de fe sigue siendo un monopolio de las religiones.

En el futuro, el arte reemplazará a las religiones.

El concepto de fe se colocará en su ubicación natural, la de un mundo en formación.

La ilusión de organizar una vida cómoda y segura rompe, somos simples huéspedes de las fuerzas y dinámicas de la naturaleza.

Servir en la naturaleza es el único requisito necesario para la existencia de toda forma de vida.

Intento, con mi trabajo, ser útil para el conocimiento humano, examinando la estética en la infinita propuesta expresiva de geometría y color.

Las claves de la lectura ayudarán a profundizar en la imagen especular de la obra.

El observador determina voluntariamente la imagen de la obra, cambiando la propuesta fructífera volviendo el trabajo, interactuar físicamente se convierte en el protagonista de la misma.

Las obras se basan en coordenadas básicas, el color decide los espacios y territorio de las posibles imágenes.

El marco geométrico es el puntaje de las notas cromáticas, la ejecución de esos valores se obtiene leyendo la imagen.

Comenzando a entrar en la armonía de la obra, te encuentras en un laberinto de posibilidades.

La introspección se convierte en un instrumento para fortalecer las habilidades de concentración y desarrollo intelectual, desafío de la inteligencia personal.

El trabajo se propone como una herramienta útil para el autodesarrollo espiritual”.




Milena Rigolli: “Geometric/ARTE” Foto cortesía de la artista


 

Fugaz conclusión

A esta acción creativa, corresponde una reacción. Abrir una ventana en el muro, y dejar pasar la luz del color, las fricciones de los vectores en el campo cuando impactan en las coordenadas y ordenadas del espacio cartesiano, en la visión pretérita, o en el campo de los fenómenos donde se rompe o descompone la forma, para cuajar otro universo de valores sin métrica de tiempo ni distancia. No son valores aritméticos, sino gestálticos, que purgan la exactitud en favor del gran Caos.




 

Lo que siento al apreciar el arte de Milena Rigolli, es que su ejercicio artístico lo asume como si fuese, o sin serlo, una práctica devocional: Rezar las jaculatorias cotidianas de su fe, ánimo y creencias, encadenadas entre el vacío y la forma, entre el sublime oscuro o penumbra de los templos, donde filtra la fuerza reveladora del “YO SOY”, abstracción que se mueve entre esas constancias, contrastes, pero también contradicciones. 

 

 

 

 



 

 

 

 

domingo, 19 de julio de 2020

Miwako Suzuki: Espiritualidad en el arte japonés

La curaduría de una muestra implica preguntar, indagar, constatar, e incluso, hasta cuestionar y especular en el buen sentido del término, lo observado. Para este nuevo proyecto de Museo de Pobre & Trabajador y la revista FATAL La Fatalísima, nos llevó a contactar colaboradores en el mundo que respondieran a nuestras interrogantes, para un mejor entendimiento del término Espiritualidad SIN Religión. Son muchas las personas que accedieron a colaborar desinteresadamente, como Miwako Suzuki, artista e investigadora con grado de doctorado en Ciudades Creativas de la Universidad de Osaka, quien nos ofrece una importante reflexión sobre la espiritualidad en el arte tradicional japonés, hasta ponernos al tanto acerca de las resientes percepciones en lo contemporáneo del arte y el diseño, lo cual tanto nos interesa.




Miwako Suzuki. 1982. 

 

Espiritualidad en el arte de Japón

Cuando uso la palabra espiritualidad, no puedo evitar recordar a Daisetz Suzuki(1870-1966), un filósofo budista quien escribió el libro “Espiritualidad japonesa”, durante la Segunda Guerra Mundial en 1944. Daisetz es conocido por presentar la idea del zen en el mundo entero. Aunque publicó su trabajo en Estados Unidos antes de la guerra, dio entrevistas y conferencias sobre budismo durante mas de10 años a partir de 1949, en universidades de Europa, México y estadounidenses. Es bien sabido que, John Cage, un hombre de temperamento revolucionario de la música del siglo XX, asistió y recibió una gran revelación en la conferencia de Daisetz en la Universidad de Columbia en Nueva York. De su encuentro, se dice que Cage rompió el esquema musical establecido en Occidente. Cuando yo era joven, también leía el libro de Daisetz, que influyó mi trabajo de arte. Quizás fue porque sentí la necesidad de una estructura teórica diferente a la modernidad occidental, después de la penetración de varias tipologías artísticas contemporáneas. 

 

Daisetz dice que la espiritualidad tiene una forma diferente para cada raza y religión, la hay cristiana y budista india, mientras que Japón tiene su propio sentido espiritual, único. El autor lo llama espiritualidad japonesa y discute su generación y esencia. Pensaba que el Zen budista y la ideología de tierra pura en budismo en Japón, representaban un carácter puro y genuino. En otras palabras, señaló que el trasfondo del budismo, importado de India y China, tuvo un desarrollo único en Japón, fue la "espiritualidad japonesa". En 1938, en "Zen and Japanese Culture", explica las aspiraciones estéticas de nuestra cultura local, utilizando Noh, pintura con tinta, ceremonia del té, haiku y espadas japonesas como ejemplos. La estética establecida a través del Zen son las artes que se establecieron como una manifestación de nuestra manera de espiritualidad.




Miwako Suzuki. 1982. 


 

Carácter de lo sagrado

"Wabi" y "Sabi" se mencionan en el capítulo "Arte". "Wabi" es la soledad que no depende del poder, la riqueza o la fama. Se puede decir que es pobre y simple. "Sabi" es una imperfección con colores antiguos y lo tosco primitivo añadido. Parece ser un estilo rústico, inocente y sin vanidad (ostentación o decoración). Con respecto a tal simplicidad, asimetría e incompletud, Daisetz señala que es lo mismo que Zen. "Wabi" y "Sabi", que se consideran características de la cultura japonesa, son la sabiduría (ingenio) de los japoneses, que aceptan el estado de decepción o pobreza, en otras palabras, aceptan la condición de que las personas no pueden controlarlo, y más bien disfrutan de la situación sin pesimismo. Yoichi Ochiai (https://yoichiochiai.com), investigador, artista de medios, profesor universitario y empresario, es una de las personas que recibió gran influencia de Daisetz, como se puede ver en su libro "Digital Nature". Una belleza que se acerca gradualmente a la naturaleza y se descubre a través de pruebas repetidas para estabilizar el desequilibrio entre complejidad y simplicidad. Adquirir este sentido estético es exactamente como el Zen que señala Daisetz, manera que afirma en el sitio web donde presenta el libro "Espiritualidad japonesa".




Miwako Suzuki. 1983. 

 

Sin embargo, hay una espiritualidad con la que cualquier japonés puede simpatizar, incluso sin citar el trabajo estético de Daisetz. Japón es un país rico en los cambios de las cuatro estaciones, y los connacionales que viven en este clima, tienen un sentimiento de reverencia hacia la naturaleza. Por lo tanto, los japoneses inconscientemente tenemos la sensación de que se mantiene vivo por algo que excede la existencia humana. La naturaleza no es un objeto que deba manipularse o conquistarse en beneficio de los humanos, sino un mundo que debería estar en armonía unos con otros, y convivir. Los desastres naturales también ocurren con frecuencia acá. Grandes terremotos, tsunamis, deslizamientos de tierra, tifones, erupciones volcánicas e inundaciones. Por supuesto, tales desastres naturales están ocurriendo en todo el mundo, pero se puede decir que en Japón hemos aprendido a "coexistir" con tales desastres. Quizás el coronavirus que causa la actual pandemia, pueda ser aceptada por nosotros como una de estas formas naturales de coexistencia.

 

En tales circunstancias, la característica de la espiritualidad en mi país es que el concepto (sentido) de "mutabilidad", es el mismo que adopta el budismo: "no hay sustancia eterna e inmortal, y todas las cosas cambian". A nosotros, por ejemplo, nos encantan los cerezos en flor, debido a su corta vida. Las flores del cerezo tienen la belleza de la fragilidad (fugacidad), que se dispersa rápidamente. Muchos pensamos en el sentimiento de encontrar belleza y elegancia, en cosas simples, es el mismo sentimiento de belleza encontrado en las cosas efímeras, y la visión de mutabilidad de la naturaleza, son espiritualidad japonesa.




Miwako Suzuki. 1983. 

Espíritu de lo efímero

Daisetz aporta que en lugar de decir que el zen está profundamente arraigado en la vida de los japoneses, nuestra vida, en sí misma, es como el zen. Se dice que dicha espiritualidad en el Japón, se formó de manera única, en tanto que convivimos juntos durante cientos de años en el entorno natural de un país insular. Se puede ver no solo en el budismo, sino también en el sintoísmo. Incluso Ise Jingu (Shrine), el sitio sintoísta más sagrado, parece ser una muestra viva de la estética del "Wabi", el "Sabi" y de la fugacidad. De hecho, la sala principal y los santuarios, son demolidos cada 20 años, para ser luego reconstruidos desde cero. Es como si fuera una representación física de la importancia de la naturaleza y la fugacidad, informarse a sí mismo, convicción firmemente vinculada a la naturaleza. La tecnología de construcción y el sistema operativo de Ise Jingu, que ha sido desmantelado y reconstruido en el mismo estilo durante 1330 años, desde el 690, se ha transmitido como una tradición propia de nuestra manera de ser.

 

Propuesta estética

Cuando trabajaba en arte contemporáneo durante mi juventud, mis palabras clave fueron abstracción y espiritualidad. En una exposición colectiva en 1982, agregué el siguiente pensamiento a mi trabajo: 

"Cuando dibujo una línea, soy la línea misma, o quiero serlo. Sin embargo, la línea dibujada tiene el misterio de la forma y tiene un lugar completamente cerrado como un cuerpo celeste. Su integridad me mantiene alejada del acto de expresión y se niega a asimilarse conmigo misma. Para mí, las líneas siempre incluyen la detención de la expresión.

Cada vez que miro el patrón de los artefactos de Shosoin (varios objetos del tesoro que se han presentado a la familia Imperial), pienso en su perfección en lugar de la belleza. ¿Cómo puede el espíritu tener tal forma?

Patrón espiritual, es una forma perfecta, es exactamente el espíritu mismo. Conlleva una independencia que no depende de nadie, una existencia que es incompatible con cualquier cosa, pero al mismo tiempo, es el espíritu de todo. Por así decirlo, hay un lugar absoluto donde el mundo no se expresa, pero la expresión es la misma que el mundo.

Creo que el arte es abstracción. La abstracción es la espiritualidad de un lugar absoluto. Cuando dibujo una línea, creo en la espiritualidad de la línea".



Miwako Suzuki. Muestra en Facultad de Bellas Artes, Universidad de Costa Rica. 1989. 

 

Universalidad/Singularidad

La humanidad ha creado un lugar para las obras y la expresión artística. Un entorno especial que no está en la vida general. Continué buscando dicho esquema para establecerlo como una expresión o un arte en la abstracción (universalidad), que la humanidad tiene en común. Universalidad a través de una cosa concreta que es mi existencia individual. ¿Por qué la humanidad creó líneas, por así decirlo, formas? Esa fue una de las motivaciones desarrolladas con mi trabajo. También estaba interesada en la brecha entre lo dibujado y mí misma, es decir, preguntarse, ¿qué puedo hacer en una pintura?, lo más obvio es el hecho de que mi trabajo es muy japonés. Mis obras son como el zen. Es posible decir que mi método para la creación, ilustra a un monje aprendiendo Zen. 




Templo Ryoanji, foto cortesía de la artista.


En ese momento, yo estaba ciertamente interesada en la espiritualidad japonesa y sus manifestaciones. Pero, yo nunca intenté expresar el sentido estético de "wabi" u "Sabi". Sin embargo, dicho sentido es similar al jardín de rocas del Templo Ryoanji, famoso por el Zen. Puede ser "espiritualidad" en lugar de "habilidad compositiva". Quizás la búsqueda de la abstracción en sí misma es una manifestación de espiritualidad al estilo japonés.

 

Cultura y diversidad

Considero la definición de cultura como "un dispositivo(diseño) para que la humanidad viva (design for living)". ¿Por qué los humanos necesitamos hacer obras de arte para vivir? A diferencia de la estrategia de vida viral, la estrategia para la supervivencia humana es la existencia de la ciencia, el arte y la religión, ya integrados en el cuerpo humano, es decir, la cultura. El núcleo de la cultura es la espiritualidad, que depende de la región y el clima. A menudo se olvida en Japón que Ainu y Okinawa tienen culturas diferentes. La cultura japonesa no es una. (En particular, la respuesta de larga data del gobierno japonés al pueblo ainu, es que debe reflexionar como ciudadano japonés). Por supuesto, no es posible poner a Japón en una sola unidad con la idea Zen como su espiritualidad autóctona. En la actualidad, se puede decir que el arte "kawaii(cute)" (Un término genérico para obras que se caracterizan por la infancia, vulnerabilidad, brillantez y adorabilidad, como una caricatura), es un estilo muy japonés. La espiritualidad difiere según la tierra y el clima y los tiempos. Por supuesto, también hay una sociedad común a todos los seres humanos. La gente puede simpatizar con otras sociedades locales. Sin embargo, debido a que las culturas difieren según el clima, se puede asegurar nuestra diversidad, y puede ser una estrategia para la supervivencia de la humanidad.




Miwako Suzuki. Muestra en Facultad de Bellas Artes, Universidad de Costa Rica. 1989. 

 

Espiritualidad y arte contemporáneo

En el campo del arte contemporáneo, especialmente desde 2010, ha habido una tendencia mundial, con un enfoque en las relaciones profundas con la sociedad, especialmente en Europa y los Estados Unidos. Estos incluyen arte socialmente comprometido, y el arte llamado práctica social. En realidad, casi no hay tal movimiento en Japón. Pocos artistas se centran en los problemas de la discriminación, la desigualdad y pobreza, o la justicia social. El debate político es rechazado en Japón, y los artistas locales tienden a evitar tratar en sus propuestas asuntos sociales y hacer declaraciones políticas. 

Sin embargo, hay un movimiento que muestra el giro social del arte. Desde la década de 1990, el llamado "proyecto de arte" y el "festival de arte", han apoyado el arte contemporáneo japonés. Su objetivo es la revitalización regional y se desarrolla en áreas rurales y ciudades locales. Allí, varios artistas producen obras que aprovechan al máximo el área, colaboran con la comunidad local y exhiben en múltiples edificios y territorios del área. Estos festivales están a cargo de personas locales y personal voluntario. Por ejemplo, Setouchi Triennale -uno de estos festivales-, es famoso por el arte en una región que no tiene nada que ver con el arte. Hoy, es exitoso como un destino turístico en el que también trabaja la comunidad local. Las islas en el área han perdido su vitalidad debido al envejecimiento y la despoblación, pero la celebración de un festival de arte está recuperando dicha vitalidad de las islas, a través del intercambio de residentes del lugar con visitantes de todo el mundo.

Se puede decir que son nuevos géneros de arte público, arte participativo, arte co-creativo, arte específico del sitio, y la palabra clave es región. A menudo se hablan en la teoría del capital social y el desarrollo regional, como en el campo del turismo, pero no en el campo del arte. Se puede decir que el papel social de los artistas participantes en estos eventos regionales está aumentando independientemente de su conciencia social.




Miwako Suzuki. Muestra en Facultad de Bellas Artes, Universidad de Costa Rica. 1989. 

 

El producto de diseño japonés

La atención a las regiones que caracterizan nuestra escena artística, también se encuentra en el mundo del diseño japonés. Entre los géneros de presentación e investigación del Japanese Society for the Science of Design, anunciados con frecuencia en los últimos años, son sesiones de estudios de área y promoción regional. Estos estudios también han llevado a la revisión y reutilización de las tradiciones y cultura local. En el mundo de la investigación del diseño, también se está prestando atención a la antropología cultural. Para promover un diseño que resuelva problemas globales, se necesita la cultura tradicional acumulada localmente y la sabiduría de los antepasados. La espiritualidad es el núcleo de la cultura, y se cree que la sabiduría de los antepasados, ​​juega un papel importante en el mundo del arte y cultura actual. Un banquete bajo los cerezos en flor en Japón, es la sabiduría de disfrutar lo efímero. Además, la celebración de festivales tradicionales en cada región, llevan a la construcción de un sistema de gestión de la crisis, en caso de desastres que puedan ocurrir en esta zona de Oriente. Hoy en día, a manera de cierre para el presente ensayo, se requiere una nueva dirección para la actual pandemia, y se cree que es necesario prestar atención a la espiritualidad, así como a la creatividad aplicada fuera del mundo del arte.

 

*Miwako Suzuki

Ph.D.of Creative Cities

Research Fellow, Urban Research Plaza, Osaka City University, Japan

Doshisha University part-time lecturerCreative city policies and strategies

e-mail : miwaquit@plum.ocn.ne.jp

https://www.facebook.com/miwako.suzuki.904

Miembro de Association for Cultural Economics y Japanese Society for the Science of Design

 

(Libros /Español)

Miwako Suzuki, ‘Breve reflexión sobre la actividad de diseño desde el concepto de capital cultural. El significado y las posibilidad de activación de la artesanía en Brasil’  María Beatriz Galán compilación “Diseño,  proyecto y desarrollo: Miradas del period 2007-2010, en Argentina y latinoamerica”, 2011, Wolkowicz Editores, Buenos Aires, pp.291-322

(Libros /Japonés)

Miwako Suzuki "Actividades de diseño como capital cultural: nuevas corrientes en los países de América Latina", 2013, Suiyosha,Japón.

Versão em português 30/8/ 2020 a ser publicada(Editora Blucher, São Paulo,Brasil, E-book / acesso gratuito) 

Miwako Suzuki "Diseño social: recuperación de la cultura local", Yoichi Koike, Rika Tamura, compilación "Bosque de resistencia y creatividad, Amazonas: desarrollo sostenible y movimiento popular", 2017, Gendaikikakushitsu, Japón,, pp.213-238

Miwako Suzuki "Rol de los diseñadores y factores de apoyo para las áreas rurales creativas: un estudio de caso del diseño social de Amazon", Masayuki Sasaki Supervisión general "Ciudad y áreas rurales de la sociedad creativa  Política cultural hacia SDGs", 2019, Suiyosha,Japón, 

Conferencias/Japonés

 Miwako Suzuki, "El papel de los diseñadores emprendedores y la política en la economía creativa - El caso de Buenos Aires -", Cultural Economics ,Vol.10, No.2, 2013

 Miwako Suzuki, “Futuro de la política de diseño: pensamiento desde la investigación del diseño social en Brasil, Journal of Urban Society, No.3, 2019

 Miwako Suzuki, "El papel de la universidad en el turismo sostenible: un estudio de caso de la Universidad del Estado de Bahía, proyecto de turismo comunitario", Journal of Urban Society, No.4, 2020